“Una ciudad también es un organismo vivo”: Carolina Londoño en TEDx Medellín
Publicado por Ruta N -Durante su intervención, la directora de Ruta N explicó cómo la innovación puede transformar las ciudades.
Carolina Londoño, directora de Ruta N, presentó en TEDx Medellín una reflexión sobre la manera en que las pequeñas ideas, conexiones y capacidades pueden generar transformaciones de gran escala. A partir de su experiencia como ingeniera biomédica y científica, conectó una historia personal con su visión sobre el desarrollo de las ciudades y el papel que cumplen la ciencia, la tecnología y la innovación en ese proceso.
La historia comenzó con el diagnóstico de diabetes tipo 1 de su hija Amalia, ocurrido mientras Londoño cursaba su doctorado y tenía además un hijo de cuatro meses. En ese momento, sus roles como madre y científica se encontraron frente a una misma pregunta: ¿qué estaba ocurriendo en el cuerpo de su hija y cómo podía entenderlo?. Fue entonces cuando comenzó a investigar y encontró una relación entre su labor científica y la experiencia familiar.
A partir de esto surgió una idea que posteriormente llevaría de la biología a las ciudades: una proteína puede cambiar una célula, una célula puede transformar un tejido y un tejido puede modificar un organismo. Para Carolina, esa misma lógica puede aplicarse a los sistemas urbanos, donde una persona, una idea o una iniciativa que parecen pequeñas pueden adquirir una dimensión mayor cuando comienzan a conectarse con otras capacidades.
“Lo pequeño puede cambiar lo grande”, planteó Londoño durante su intervención. Desde esa perspectiva, la transformación de una ciudad no depende únicamente de grandes proyectos, sino también de la capacidad para identificar ideas, generar conexiones y crear las condiciones para que puedan desarrollarse y tener un impacto mayor.

Uno de los ejemplos que llevó al escenario fue el trabajo de Camila Molina, una economista, docente y ganadora de Gen N 2025, que enseña a niños de barrios vulnerables a relacionarse de una manera diferente con el dinero y el futuro a través de talleres que combinan ciencia, innovación, retos y creatividad.
Para la directora de Ruta N, este tipo de experiencias muestran que muchas veces las capacidades existen, pero necesitan encontrar las condiciones adecuadas para desarrollarse. “Una célula necesita las señales adecuadas y las personas necesitan oportunidades”, afirmó durante la charla, al explicar cómo una iniciativa individual puede adquirir mayor alcance cuando encuentra conocimiento, talento, tecnología, capital y personas dispuestas a creer en ella.
Londoño también presentó el caso de Forrest Heath, un emprendedor que llegó a Medellín desde Estados Unidos en 2018 y encontró una oportunidad para llevar internet de alta velocidad a más personas. La idea se conectó con talento local, conocimiento, tecnología y capital, hasta convertirse en una empresa que actualmente conecta a decenas de miles de hogares, genera cientos de empleos y recientemente levantó más de USD 40 millones para crecer en Colombia y México.
La tercera idea de su intervención estuvo relacionada con la manera de entender las ciudades. Londoño propuso mirarlas más allá de las calles, edificios e instituciones. Y más bien entenderlas como sistemas vivos capaces de recibir información, aprender y responder a su entorno. Bajo esa mirada, una ciudad necesita espacios donde pueda experimentar y poner a prueba sus capacidades, especialmente cuando busca convertir conocimiento en tecnología y posteriormente en empresas, productividad, empleo y oportunidades.
En ese punto, presentó a FutuMed como uno de los espacios que Medellín está construyendo para experimentar con ciencia, tecnología e innovación en condiciones reales. Se trata de un polígono ubicado en el norte de la ciudad donde las soluciones pueden probarse con personas, retos y necesidades reales. Como ejemplo, mencionó un dispositivo desarrollado por un equipo de científicos, abogados e ingenieros que busca ayudar a reparar nervios lesionados y que desaparece una vez cumplida su función.
Al cierre de su intervención, Carolina Londoño volvió a la historia de su hija para explicar cómo una condición puede permanecer, mientras las capacidades y las oportunidades para afrontarla pueden transformarse. Amalia, hoy de 17 años y comenzando la universidad, continúa viviendo con diabetes tipo 1, pero también cuenta con conocimientos, tecnología y una red de personas que le han permitido construir su propio camino. Para la directora, esa historia refleja una idea que también puede aplicarse a las ciudades: “No siempre podemos elegir las condiciones con las que empezamos, pero sí podemos crear las condiciones que hagan posible lo que viene después”.
