Probar prendas antes de cortar el primer metro de tela
Publicado por Admin -Diseñar en digital para ahorrar materiales
El láser, el modelado en tres dimensiones y los algoritmos de recomendación cambian el lugar donde ocurre lo más costoso de diseñar ropa: cada vez más en la pantalla, cada vez menos en el taller, donde cada intento gasta tela y agua.
Imaginemos que en un taller de Itagüí alguien corta una tela, la cose y la empaca, envía la prenda a otra ciudad, un comprador la revisa y la regresa con correcciones. Esto puede suceder unas tres o cuatro veces antes de que la primera unidad llegue a un almacén y esté al alcance del público. Ese ir y venir se llama muestreo y se puede mejorar con innovación.
Hoy existen tres tecnologías que circulan por las ferias de Medellín, son máquinas y programas que ya operan en plantas de Antioquia, Valle del Cauca y Cundinamarca, que buscan solucionar estos desafíos.
Las muestras
Cada colección deja durante su proceso de diseño y ajuste una pila de prendas que nadie compra, porque no estaban diseñadas para salir a la venta. Estas prendas son las muestras físicas como los prototipos que sirven para decidir si una idea funciona. La industria estima que cerca del 40 por ciento de ellas no logran llegar a la producción en masa.
Por eso en un programa de diseño digital, la tela pasa a un sistema que simula cómo cae la tela, cuánto se puede estirar, dónde se arruga y qué hace una costura cuando el cuerpo se mueve. Así el diseñador prueba veinte variaciones de un bolsillo en una mañana sobre un avatar con medidas reales sin cortar un centímetro de material.
Según la Alianza de Naciones Unidas para la Moda Sostenible, citada por la revista Textile World, producir una prenda digital genera en promedio 97 por ciento menos de dióxido de carbono, principalmente porque no hay algodón, ni tintura, ni caja, ni avión, ni gasolina que se consuma en su proceso.
El agua
Por ejemplo, durante el proceso de elaborar el acabado del denim que es cuando un pantalón azul y rígido se convierte en el jean gastado implicaba el uso de piedra pómez, permanganato de potasio, lijado manual y mucha, mucha agua para lograr el efecto deseado.
Por eso empresas como Jeanologia, que instalan equipos en buena parte de las plantas colombianas de denim, calculan que el proceso tradicional consume alrededor de 70 litros de agua por prenda solo en la etapa de acabado. Por eso es vital la innovación para transformarlo a través de láser y de acabado con aire, logrando reducir ese consumo hasta en 90 por ciento.
El proceso consiste en agregar un haz de láser que quema con precisión milimétrica el patrón (las rodillas, los bordes de los bolsillos, la línea del muslo, entre otros) y utilizar una cantidad mínima de agua en una niebla de microburbujas que transporta el químico justo hasta la fibra.
La vitrina
El tercer cambio ocurre en el celular de quien busca comprar una prenda nueva. Ahora las personas empezaron a buscar ropa conversando con asistentes de inteligencia artificial.
El informe The State of Fashion 2026, de McKinsey y The Business of Fashion, reporta que 53 por ciento de los consumidores estadounidenses que usaron IA generativa para buscar ropa durante el segundo trimestre de 2025 también la usaron para comprar, y que 85 por ciento de quienes compran con estas herramientas dicen tener una mejor experiencia.
Hay que tener en cuenta que cuando un asistente de IA recomienda una prenda, no la ve, solo lee la ficha técnica, la composición del material, la tabla de tallas y la descripción del corte. Por eso una marca debe contar con fichas completas para ser visible para la IA, es decir, que ahora la materia prima de la nueva vitrina son los datos que una empresa reporta sobre sus prendas.
Lo que se abre para Medellín
El consumo de confecciones, textiles, calzado y bisutería en Colombia creció 7 por ciento durante 2025 y alcanzó 36,7 billones de pesos, según cifras de Raddar e Inexmoda presentadas en Colombiatex. Es un mercado que se mueve y que llega cada enero a Medellín a mirar nuevas oportunidades.
El sector conoce sus desafíos y trabaja para resolver en digital lo que hoy hace con talento. Por eso la solución es unir estos dos recursos.
Por ejemplo, el láser necesita a alguien que sepa diseñar el patrón de desgaste y el programa de tres dimensiones necesita patronistas que sepan cómo se comporta una tela. Sin ese talento, la prenda se ve bien en la pantalla, pero puede quedar mal en el cuerpo.
La ventaja es que Antioquia lleva décadas formando patronistas, diseñadores y operarios de acabado textil, que al trabajar en digital seguro les sumará en la transformación digital, en la optimización de los procesos, y las mejoras en la experiencia del usuario final.
Fuentes
McKinsey & Company / The Business of Fashion, The State of Fashion 2026 (PDF público).
FashionUnited Colombia, cobertura de Colombiatex 2025 (declaraciones de Jeanologia, Lycra, Lenzing, Nuvant).
Textile World, "Game-Changing Benefits Of 3D Digital Sampling" (2024).
WWD / Sourcing Journal, sobre reducción de agua de Jeanologia (100 a un litro; 95 por ciento con G2 Dynamic + Anubis).
Sourcing Journal, "Water Baseline Remains Elusive for the Denim Industry".
Plataforma Europea de Economía Circular, ficha de buenas prácticas de Jeanologia.
Infobae Colombia, cifras de Raddar e Inexmoda presentadas en Colombiatex 2026.
