¿Qué tienen en común Frankenstein, los ratones de laboratorio y todos los científicos del mundo?
Publicado por Ruta N -El método científico
A finales del siglo XVIII, el médico Luigi Galvani aplicó descargas eléctricas a las ancas de una rana diseccionada y observó, cómo los músculos se contraían violentamente. Ese experimento no solo demostró por primera vez los efectos de la electricidad en el sistema nervioso, sino que logró salir de los laboratorios para inspirar la cultura popular, incluso hasta el día de hoy.
Esa "electricidad viva" fue el principio natural que llevó a Mary Shelley a dar vida a Frankenstein, creando así la obra fundacional de la ciencia ficción y acercando el debate científico al público general.
Pero el verdadero cambio de paradigma que nació en aquella época fue metodológico. Galvani, junto a miles de investigadores a lo largo de los siglos, estaban puliendo y poniendo a prueba algo que sería fundamental para la ciencia moderna: el método científico. Sin esa receta estandarizada y rigurosa, sin la observación, la formulación de hipótesis y los experimentos de laboratorio, nuestra realidad actual sería inalcanzable.
Todos estos elementos responden a un largo procedimiento que durante siglos se ha ido estandarizando y que gracias a su efectividad ha permitido ampliar las fronteras del conocimiento y la tecnología. Sin el método científico hoy no tendríamos el conocimiento necesario para desentrañar los misterios de la mecánica cuántica, no podríamos mapear la mente humana a través de las neurociencias, ni seríamos capaces de simular nuestra propia cognición mediante la Inteligencia Artificial.
Toda nuestra tecnología actual es, en esencia, el eco amplificado de esas primeras preguntas hechas frente a una mesa de laboratorio.
De la ficción a la realidad: Los "Zombosomas"
Si el Dr. Frankenstein usaba partes de cuerpos para crear vida, nuestros propios cerebros parecen tener su versión microscópica de este concepto. Un estudio reciente publicado en Cell Reports ha revelado la existencia de los "zombosomas".
Imagina pequeños vehículos dentro de tu cabeza. Normalmente, los astrocitos (las células que cuidan a tus neuronas) crean estos cuerpos sin núcleo (de ahí el apodo de "zombi") para limpiar la basura celular. Sin embargo, se ha observado que, en enfermedades como el Parkinson, este proceso puede fallar y generar problemas.
Al igual que una historia de terror, estos vehículos son "secuestrados": en lugar de limpiar, se cargan de moléculas tóxicas y viajan activamente para infectar células sanas, propagando la enfermedad. Este hallazgo es crucial porque nos permite entender el "qué" y el "por qué" de la patología, abriendo la puerta a futuros fármacos.
El milagro en el laboratorio: El fin del cáncer de páncreas (en ratones)
Por otro lado, a veces se producen resultados que parecen milagros. El equipo del Dr. Mariano Barbacid, apoyado por CRIS Contra el Cáncer, ha logrado lo que parecía inalcanzable: la desaparición completa y duradera del cáncer de páncreas en modelos experimentales.
Lo asombroso no es solo que el tumor desapareciera, sino que lo hizo sin registrar efectos secundarios en los ratones. Este éxito es un hito de la fase preclínica, ese entorno controlado es donde se prueba la seguridad y eficacia de los tratamientos antes de siquiera pensar en llevarlo a humanos.
Si ya curamos al ratón, ¿qué falta para poder pedir estos tratamientos?
No es tan sencillo, este procese se conoce como Medicina Traslacional. Un ratón no es un ser humano en miniatura; nuestra biología es más compleja. Lo que cura a un roedor puede ser tóxico para nosotros o simplemente no funcionar.
Antes de llegar a nosotros, estos hallazgos deben superar tres fases clínicas rigurosas en humanos, desde probar la seguridad en pocos voluntarios hasta confirmar su eficacia en miles de pacientes.
Cruzar este puente entre la promesa del laboratorio y la realidad de los hospitales no es tarea fácil. Requiere años de trabajo meticuloso, una inversión gigantesca y una paciencia inquebrantable tanto de la comunidad científica como de la sociedad que la respalda.
Entonces ¿qué tienen en común el monstruo de Frankenstein, los ratones de laboratorio y los investigadores modernos? Todos son eslabones de una misma cadena impulsada por la curiosidad humana: la incesante necesidad de descifrar la vida.
Bibliografía
Dakhel, A., Beretta, C., Mothes, T., Hakhverdyan, S., Michno, W., Rostami, J., & Erlandsson, A. (2026). Zombosomes are anucleated cell couriers that spread $\alpha$-synuclein pathology. Cell Reports, 45, 116831. https://doi.org/10.1016/j.celrep.2025.116831
Conde, M. A. (LinkedIn). Publicación sobre el avance del equipo del Dr. Mariano Barbacid y la importancia del liderazgo ("True Leadership") en la investigación financiada por CRIS Contra el Cáncer.
CRIS Contra el Cáncer (LinkedIn). Publicación oficial detallando la eliminación del cáncer de páncreas en modelos de ratón y la necesidad de financiación para fases clínicas
